No son lo mismo
Los alineadores Invisalign mueven los dientes. Vivera, en cambio, los mantiene en su sitio una vez que han llegado a él. Uno es tratamiento y el otro es retención. Son de la misma familia, pero cumplen funciones distintas. Usar uno en lugar del otro da problemas.
Esta información es de carácter general; el tratamiento adecuado para usted se decide después de la exploración.
La diferencia de un vistazo
| Aspecto | Alineador Invisalign | Retenedor Vivera |
|---|---|---|
| Finalidad | Mover los dientes paso a paso | Mantener la posición alcanzada |
| Cuándo se usa | Durante el tratamiento activo | Después de terminar el tratamiento activo |
| Cuántas piezas | Un juego distinto para cada etapa | Normalmente uno o varios juegos iguales |
| Forma | Ligeramente distinta en cada juego | Según la forma de los dientes ya terminados |
| Durabilidad | Se diseña para unas semanas | Se diseña para un uso más prolongado |
| De quién es el plan | ClinCheck, aprobado por el profesional | Según el registro final del profesional |
¿Por qué un alineador no vale como retenedor?
En el tratamiento activo, el alineador empuja el diente con suavidad. Cada juego apunta a la siguiente etapa. Al terminar el tratamiento, seguir llevando el último alineador puede parecer lógico. Pero ese alineador sigue ejerciendo presión en una dirección determinada y se fabrica para durar poco tiempo. Con el tiempo se deforma.
El retenedor, en cambio, no ejerce presión. Mantiene el diente donde está. Es decir, la diferencia entre el alineador y el retenedor está en la finalidad antes que en el material. Puede leer este tema también en un marco general, en la comparación entre alineadores y retenedores: por qué el alineador y el retenedor son distintos.
Vivera al terminar el tratamiento
Cuando se acaba el último juego de alineadores, los dientes están en su nueva posición, pero todavía no están fijos. Mientras el hueso y la encía se acostumbran a la nueva posición, los dientes tienden a volver a su sitio anterior. Esto se observa en la mayoría de las personas. El retenedor se entrega precisamente para evitarlo.
En la clínica, al final del tratamiento se vuelve a escanear su boca con iTero. El retenedor se fabrica a partir de este registro actualizado. Durante el tiempo de fabricación puede que le pidan seguir llevando los últimos alineadores. El profesional se lo indicará.
El retenedor fijo, es decir, el hilo fino que se pega por detrás del diente, es también la preferencia del profesional en algunas personas. Cuál le conviene se decide en la exploración. Para información general, consulte nuestra guía de retenedores.
Pautas de uso en términos generales
Al principio, Vivera se lleva en la mayoría de las personas durante el día y la noche, salvo para comer y cepillarse. A medida que los dientes se asientan, el profesional reduce el tiempo de uso y, en muchos casos, lo deja solo para la noche. Esta fase la dirige el profesional. No decida usted dejarlo.
Las normas del día a día son en gran parte las mismas que las del alineador:
- Con él puesto, beba solo agua.
- Cepíllese los dientes antes de colocárselo.
- Al quitárselo, guárdelo en su caja; no lo envuelva en una servilleta.
- Manténgalo alejado del agua caliente y de un coche caliente.
- No reduzca usted mismo la frecuencia de uso; siga lo que le indique el profesional.
Para más detalles sobre la duración y la frecuencia, resulta útil la página cuánto tiempo se usa el retenedor.
Si se pierde o se rompe
Si Vivera se pierde o se agrieta, llame primero a la clínica. Incluso si pasa uno o dos días sin llevarlo, los dientes pueden moverse ligeramente. Si conserva sus alineadores antiguos, el profesional puede indicarle que se los ponga de forma provisional. Pero no lo pruebe por su cuenta; un juego equivocado puede presionar el diente.
Para el nuevo retenedor, muchas veces se utiliza el registro digital existente. Si los dientes se han movido mucho, hace falta un nuevo escaneo. Eso lo decide el profesional. Si está de viaje, consulte la página de alineadores perdidos o rotos durante un viaje.
¿Qué retenedor le conviene?
El profesional puede ofrecerle dos opciones: un retenedor transparente removible o un hilo fino pegado por detrás del diente. El removible se limpia y se cambia, pero hay que acordarse de ponérselo. El fijo no se olvida, pero dificulta el uso del hilo dental. Influyen la posición inicial de los dientes, su patrón de mordida y sus hábitos. En algunas personas se usan los dos a la vez.
¿Qué se siente las primeras semanas?
El retenedor nuevo resulta un poco molesto los primeros días y puede afectar al habla uno o dos días. También puede aumentar la salivación. La mayoría de las personas se acostumbra pronto. Si el retenedor aprieta demasiado o no encaja en absoluto, escriba a la clínica sin perder tiempo.
¿Por qué no se debe saltar el retenedor?
Que los dientes vuelvan a moverse es el problema más frecuente tras el tratamiento. Para que los meses de esfuerzo no se pierdan, no hay que dejar el retenedor. Para más detalle sobre este tema, lea la página recidiva de los dientes tras la ortodoncia. También le ayudará el artículo problemas con el retenedor y soluciones.
Limpieza y almacenamiento
Limpie el retenedor cada día con un cepillo suave y agua tibia. La pasta de dientes puede ser abrasiva: raya el retenedor y lo vuelve opaco. No lo meta en el bolso sin su caja. Si tiene animales en casa, tenga cuidado: a los perros les gusta roer los retenedores. Si dispone de un juego de repuesto, guárdelo también en un lugar seguro.
Los controles continúan
Al empezar la etapa de retención, las citas se espacian pero no terminan. El profesional comprueba a intervalos el ajuste del retenedor y la posición de los dientes. Si algo empieza a moverse, se detecta pronto y se corrige. Estas visitas son breves.
Qué puede preguntar en la cita
Si está a mitad de tratamiento, pregunte lo siguiente: ¿Qué tipo de retenedor recomienda al terminar? ¿Cuándo se entrega? ¿Cuánto tiempo tendré que llevarlo los primeros meses? ¿Cómo hacen el escaneo final? Si las respuestas quedan por escrito, no habrá sorpresas al final del tratamiento.
